Back to all Post

HNO. LUIS SENDINO

Nombre Civil: SENDINO GALLARDO Luis.

Fecha de Nacimiento: 21/06/1909.

Lugar de Nacimiento: Villalaco — Provincia de Palencia — España.

Fecha de Profesión: 02/07/1926.

Fecha de Defunsión: 12/03/1985.

Profeso Perpetuo 1909 – 1985.
Nacimiento: 21.06.1909 — Villalaco — Provincia de Palencia — España.
28.08.1921: Junior en Carrión.
22.03.1923: Junior en Luján.
06.01.1925: Postulante.
02.07.1925: Toma de Hábito.
02.07.1926: Primera Profesión.
10.01.1932: Profesión Perpetua.
25.08.1973: Votos de Estabilidad.
Actuación: Argentina: 1928/1971.
En España: Administrador en Guardamar.
En Alicante, Enfermo ….. 44 Años.
Maestro ….. 35 ½ Años.
Profesor ….. 1 Año.
Administrador….. 4 Años.
Secretario ….. 2 Años.
Fallecimiento: +12.03.1985 — Alicante — 76 Años y 58 Años de Vida Religiosa.

SENDINO GALLARDO, Luis, es originario de Villalaco, Provincia de Palencia. De familia de agricultores, su padre, Alejandro, fallecido en 1933. Su madre, Dionisia, en 1950. Sabemos de un hermano, José, residente en el pueblo. Hasta los años de los cambios congregacionales, siempre fue el H. Melchor Luis, una especie de clásico en la provincia marista. Su modo de nombrar, “Che pibe”, le dio ese apelativo en sus últimos años, en Levante. Seguidor discreto, pero firme, de San Lorenzo de Almagro.

Datos que nos proporcionan sus fichas de secretaría, General y Provincial. Como es habitual, la fecha de su paso al Juniorado de Luján, es la de su arribo a Buenos Aires. De 12 años, junior en Carrión; de 14 en Luján.
Aún no eran los años de Postulantado en discernimiento ni de experiencias. Como todos, prácticamente, fue avanzando según estaba previsto en la marcha hacia su consagración definitiva. El voto de Estabilidad lo profesó en España, a sus 62 años, ya como miembro de la provincia de Levante.
Segundo Noviciado en Grugliasco, en el segundo turno de 1938, que iniciaba en agosto. Un destino particular suyo, fue el de ejercer docencia en Burgos y Barcelona —dice la ficha provincial—; sólo en Burgos, dice la ficha general. No se conocen motivos. Parecería que en Europa ejerció docencia como profesor, en lo que coinciden ambas.
Visitas a su familia, en su viaje a Grugliasco; en diciembre de 1952 y 1962. En la siguiente fue favorecido por el viaje en junio, de acuerdo a disposición de Capítulo Provincial favorable a Hermanos de mayor edad. Año 1969.

Títulos Habilitantes.
Primaria, APTITUD PEDAGÓGICA, capital, 1956. TÍTULO ELEMENTAL DEL MAGISTERIO, Provincia de Buenos Aires, 1928; Mendoza, 1962. Secundaria, TÍTULO SUPERIOR DEL MAGISTERIO, 1948.

Grilla De Obediencias Y Misiones.
Va en página 2. La fotocopia de ficha de Secretaría General ha sido mal cortada. Los años en España y finales en Argentina son inciertos.

—San Vicente, La Plata, Maestro ….. Febrero/1928.
—Colegio La Inmaculada, Maestro ….. Enero/1931.
—San Vicente, La Plata ….. Marzo/1933.
—San José, Pergamino ….. Enero/1934.
—I.P.Ramos, Mar Del Plata ….. Enero/1937.
—San José, Morón ….. Enero/1938.
—II Noviciado, Grugliasco ….. Agosto/1938.
—Burgos y Barcelona, Profesor ….. Abril/1939.
—Mar Del Plata, Maestro ….. Mayo/1940.
—Rafaela ….. Febrero/1948.
—Manuel Belgrano ….. Febrero/1950.
—San Rafael ….. Febrero/1959.
—Colegio Macnab Bernal, Ecónomo ….. Enero/1965.
—San Luis, Ayudante Administrativo ….. Enero/1969.
—San Luis, Secretario ….. Enero/1970.
—Guardamar, Administrador ….. Diciembre/1971.
—Guardamar, retirado ….. Septiembre/1972.
—Alicante, enfermo ….. Septiembre/1985.

Pareciera que pasó en préstamo a Levante por un año, en diciembre de 1971, verificándose la incardinación definitiva en febrero de 1973. Algunos datos permiten pensar que esto sea lo más probable.

Ecónomo en el Colegio Macnab Bernal. Estuvimos con él en 1968. La comunidad lo quería mucho. Sus peculiaridades eran, en ocasiones, llamativas. Pero era de una sinceridad total, en estado de diamante no pulido aún. Podía con aquel colegio, sencillo todavía. De caminar afanoso, buen patrullaje escolar. Le era gran apoyo Don Alberto López, quien atendía el kiosco y llevaba a cabo innúmeras tareas de mantenimiento y reparación en el establecimiento. Épocas de quasi pioneros en la zona, todos recordaremos su labor, diría que diaria, de desagotar, motorcito mediante, las cámaras sépticas de los sanitarios, y derivar el líquido hacia el exterior, el que discurría por pequeña acequia conductora. Si Don Alberto no efectuaba por sí la tarea necesaria, era práctico consejero para con nuestro H. Luis, quien acudía a la empresa o técnico que podía resolver. Todo en un clima eminentemente doméstico. No dejábamos de calmarlo en ocasiones.
En coyunturas explosivas, su sentimiento se exteriorizaba con el uso de palabras fuertes, que tratábamos que no se oyeran más allá de lo nuestro. No acertamos en un 100%. Estentórea reacción cercana a la puerta del colegio, hizo que le pidiera su rápida desaparición, antes de abrir a la familia que llamaba. Comprendió e hizo acta inmediata de carrera lateral y… mutis por el foro. En la necesidad de un Hermano de obtener un par de pantuflas, le dije que “acudiera a nuestro Rey Mago”. En interpretación muy literal, le dejó un billete a nombre de “Hno. Melchor Luis”, solicitando tal. El H. Gonzalo Santa Coloma recuerda bien el estentóreo chisporroteo verbal de Sendino, en reacción a lo de “Melchor”.Gonzalo, recién egresado del Escolasticado, aún era desconocedor de rechazos de nombres de toma de Hábito por parte de ex-usuarios. Todo esto era en él como una muy rápida tormenta de verano. Enseguida le volvía el buen talante. Y era de buen trato, cuidadoso para con la atención de los Hermanos. Y sumamente dedicado al cuidado del material escolar y del establecimiento. Posiblemente, a su temperamento primario se le agregaría un cierto desgaste del sistema nervioso. Un porcentaje de ronquera en su débito vocal pudiera ser otro efecto del mismo. Era fiel cumplidor de las obligaciones propias de la vida religiosa marista, austero personalmente y sobrio en su vida. Me llamaba la atención su cualidad de saber apreciar las atenciones y ayudas de quienes lo apoyaban, tanto Hermanos como personas de nuestro derredor. Una empleada nuestra, Doña Silvia, fallecida, tenía algunas mañas como trabajadora. Pero Sendino le reconoció palmariamente y lo decía: “Silvia es una mujer muy limpia”.

Estando en España, tuve contacto con hermanos que lo trataban, por Guardamar y Alicante. Apreciaban su desvelo por las cosas de la casa a su cargo. Y, por supuesto, le decían “Che pibe”.

Se ha recibido material en torno a su vida, enviado por el Hno. Félix G. Pesquera, desde Guardamar, Provincia de Levante. Lo solicitó a cada Superior de Comunidad, para que lo hiciera llegar al Hno. Guillermo F. Casto. En nota posterior (19.04.’97) al Hno. Guillermo, le dice: “Nosotros también estamos recogiendo todos los datos posibles para llevar a los altares a nuestros mártires de El Zaire. Yo conviví con el Hno. Miguel Ángel Isla durante nueve años en la Costa de Marfil y, para mí, porque a los otros tres Hermanos no los conocí, Miguel ángel da perfectamente la talla de santo. Que el Señor haga que les veamos pronto en los altares”. Ofrecemos elementos que no hayan sido relevados en la vida del Hno. Luis. No nos detendremos en las fechas de su formación inicial, que discrepan con las nuestras. Sí nos confiamos más a las fechas referentes a su presencia y obediencias en la Provincia de Levante, a saber: Administrador en nuestro Seminario de Guardamar, desde febrero de 1972. El 8 de enero de 1984 padece una hemiplejía, y consta como Enfermo en Alicante desde enero de ese año.

Consta su fallecimiento en Alicante a las 12 del 14 de marzo de 1985. Una nota adherida, testifica que “lo llevaron a enterrar a Castelnovo, pueblo al que pertenecía el noviciado que tenía la Provincia cerca de Segorbe, y allí permanecen sus restos mortales junto con los de otros Hermanos difuntos de la Provincia.” Estas fechas que nos llegan de su Provincia de adopción completan o corrigen las proporcionadas en su biografía. Las preferimos, obviamente, a las consignadas en la carpeta 7.

Hay recetas y recomendaciones médicas fechadas en Alicante en 4 de febrero de 1984, posteriores a su hemiplejía. Destacamos: Diagnóstico: Accidente vascular cerebral con hemiplejía izquierda, estabilizado en el momento actual. Incontinencia urinaria antigua. Diabetes mellitus. Debe ser trasladado en ambulancia a su domicilio. Género de vida: Reposo de cama o sillón, debiendo ser revisado por Especialista de Rehabilitación para la oportuna fisioterapia. Sobre su Alimentación, que sea ligera y suave (asados, hervidos, verduras y frutas, y rigurosa dieta para la diabetes.) Receta de cinco específicos, figurando en primer lugar INSULINA NPH, 10 unidades con el desayuno y 5 con la cena.

Firma el Jefe del Servicio, Dr. Lozano, del Sanatorio Nacional Cardiovascular, Alicante.
Cuadernillo recordatorio. Se trata del que imprimieron en su Provincia, mimeografiado. En la tapa, una imagen de Santa María del Mar y una imagen de nuestro Hermano. El título de tapa es Fue al encuentro del Padre. Entresacamos.
“ DATOS BIOGRÁFICOS. (…) en un sencillo pueblecito de la provincia de Palencia. Hoy, Fotocopia escaneada de su certificado de aptitud pedagógica. mermado por la emigración, aparece como un sencillo caserío riente y solitario sobre la ribera del Pisuerga; río que divide la tierra comunal en dos fecundas vegas, ricas en hortalizas y cereales. A pocos kilómetros unas colinas moradizas enmarcan el cuadro donde Luis vio la luz del día y transcurrieron los años de su infancia compartida entre el hogar, la iglesia, la escuela y los juegos con sus peculiares encantos y travesuras.

(…) Su hermano menor, José, le recuerda como ejemplo de bondad, sencillez, y servicial, lejos de todo capricho e indolencia.
(…) Llega a Luján en calidad de postulante el 2 de julio de 1925. (…) Pasa al Escolasticado el 2 de enero de 1927.

Inicia su vida apostólica en Mar del Plata y Mendoza, regresando nuevamente a Luján para unirse definitivamente a Dios con el triple lazo de los votos perpetuos.
Rafaela y Buenos Aires serán sus nuevos campos de apostolado. 1971, en San Luis, La Plata.

El año 1972, el H. Luis regresa a su patria de nacimiento. En su querida Argentina, queda la siembra de 47 años densos en trabajos y afanes por la causa del Señor. Siembra que se trocará en gavilla de doradas espigas para la ofrenda de la tarde…
Corría el año 1973 y el H. Luis emite en Salamanca el voto de Estabilidad.”
De su CERTIFICADO DE MATRÍCULA expedido por el Consulado Argentino el 15 de mayo de 1972, extraemos lo que el documento llama FILIACIÓN. Estatura, 1,65 mts., frente despejada, cejas pobladas, ojos pardos, nariz recta, barba afeitada, boca mediana, cabello canoso, tez blanca, rostro oval y seña particular ninguna. Que ejerce la profesión de Profesor de Matemáticas y Castellano, domiciliado en Seminario Santa María del Mar, La Marina de Elche, Alicante.

El opúsculo continúa: Su estancia en esta casa de Formación nos permite valorar sus diversas peculiaridades como religioso Marista. En el trato con los formandos —y son manifestaciones de ellos— era exigente pero al mismo tiempo profundamente humano.
Tanto en los trabajos con los juniores en la huerta, como en cualquier otra actividad, le gustaba saborear el gusto de la obra bien hecha. Pero después de cada trabajo tenía para los formandos el detalle de una sencilla recompensa, que no por simple o pequeña la apreciaban menos, pues en medio de la simplicidad sabían valorar la atención del hombre bueno y hasta cariñoso.

Tenía un gran amor al trabajo y era exigente para consigo mismo. (…) Hasta en los trabajos manuales —dice un junior— era el primero en tomar la azada para enseñarnos a quitar las hierbas.
En los descansos daba rienda suelta a sus muchas ocurrencias y agudezas que eran proverbiales, para sembrar la alegría y buen humor; pero aun en esto no seríamos justos, si lo enmarcáramos en lo simplemente anecdótico, sino más bien en un altruísmo singular, pues con ello pretendía sabiamente animar a los formandos desalentados y tristes.

Era feliz entre los Juniores y con ellos compartía el influjo de la noble amistad. Hoy le recuerdan como el amigo de querencia franca, que supo trasmitir al grupo y de mano en mano la bondad, la reconciliación y el aliento.

Opinan Algunos Hermanos.
Durante mis frecuentes visitas siempre lo veía animoso, hijo de la casa; de buen carácter y obsequioso para con todos y deseando siempre que los seminaristas se esforzaran más y más en su labor y en valorar las responsabilidades. Por otra parte se hacía querer de los jóvenes cuando permanecían varios años bajo sus órdenes.
Como religioso era transparente, piadoso y sencillo. Las entrevistas que tuve con él, siempre vi un Hermano profundamente amante de su vocación y deseoso de servir al Señor y a la Obra Marista donde la obediencia le señalara.
Sentía natural propensión por la vida humilde y sencilla, por la vida ignorada y oculta, por pasar inadvertido. No le atraía la exhibición ni pregonaba lo mucho y bueno que en su vida había realizado, ni lo de que manera silenciosa y ejemplar había desempeñado en el correr de su vida. ¡Qué hermosa lección nos ha dejado! Nos dejamos arrastrar por lo que brilla y atrae, las alabanzas, y nos rebelamos contra lo que creemos es incomprensión, o por el poco caso que de nosotros pueden hacer aquellos que están a nuestro lado.

Mencionaría como virtudes destacadas suyas la gratitud y la sencillez de vida y de relación.

Sus 14 últimos meses de estancia entre nosotros —Alicante— me han proporcionado la posibilidad de seguir su trayectoria de silencio, sufrimiento callado y serenidad ante lo irremediable de su proceso. Al menos he pasado junto a él una hora diaria por las tardecillas, y puedo decir que en ningún momento se ha quebrado su paz interior su aceptación real – si bien raras veces expresaba con palabras o signos externos esa aceptación de la voluntad de Dios sobre él.
Por las noches, cuando el silencio en la clínica era absoluto, rezábamos el Rosario. El H. Luis movía ligeramente los labios al principio, hasta que al final se quedaba dormido. Cuando ya se recuperó algo y lo trajeron al Colegio, todas las tardes se le veía desgranar lentamente las cuentas del Rosario mientras su enfermera le preparaba la cena.

Visitaba frecuentemente al Santísimo en la Capilla. Sabía admitir las bromas, siempre con la sonrisa abierta y campechana.
Por manera de escan, presentamos la última página del opúsculo, que es la doce.




Hno. Luis, cuánto te recordamos quienes te hemos tratado en Argentina…
¡Che pibe!

DESARROLLADO POR ENERGICA CREATIVOS