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HNO. JUAN MOINE

Nombre Civil: Juan Bautista Moine.

Fecha de Nacimiento: 22/02/1905.

Lugar de Nacimiento: San Urbano — Provincia Santa Fe — Argentina.

Fecha de Profesión: 01/01/1922.

Fecha de Defunsión: 19/10/1967.

Hno. Juan Moine
Estable 1905 – 1967.
Nacimiento: 22.02.1905 — San Urbano — Provincia Santa Fe — Argentina.
29.01.1919: Junior en Luján.
06.06.1920: Postulante.
01.01.1921: Toma de Hábito.
01.01.1922: Primera Profesión.
27.01.1927: Votos Perpetuos.
13.01.1942: Voto de Estabilidad.
Actuación: ….. 45 Años.
Varios: ….. 4 Años.
Celaduría, Ayudante ….. 2 Años.
Celador de Menores ….. 43 Años.
Fallecimiento: +19.10.1967 — Luján — 63 Años.

MOINE, Juan Bautista, es oriundo de la población de San Urbano. Su padre, Domingo (+1918), era agricultor. Su madre, Magdalena Bestone (+1944). En su ficha revistan dos hermanos suyos: Manuel, con residencia en Jáuregui, y Enrique, con domicilio en calle Belgrano 925, en la misma ciudad de Luján, donde Juan residió tantos años.

Para manifestar sus obediencias, que practicó a la perfección durante 45 años, la ficha de Secretaría Provincial emplea solamente 7 renglones. Son Las que Siguen:
—1922: Tareas diversas en Villa San José.
—1923/1924: cocinero en el Juniorado (Ramos Mejía).
—1925: Ayudante del Celador en el I.P.R.
—1926: en Villa San José fue estudiante, desempeñándose simultáneamente como Portero.
—1927: Ayudante del Celador en el Colegio Nuestra Señora de Luján.
—1928: Celador de los alumnos menores en el Colegio San Vicente.
—Julio/1929 hasta su deceso, en 1967, fue EL GRAN CELADOR DE MENORES EN EL COLEGIO DE LUJÁN, que tantos hemos admirado y tanto nos ha edificado. Título Elemental del Magisterio, 1924. No llevó a cabo los ejercicios propios del Segundo Noviciado.

+Hno. JUAN MOINE:
Se fue el Hermano Juan. Sabemos que, por mucho tiempo, esta realidad nos parecerá un imposible. Porque el Hermano Juan no quería dejar nunca su puesto frente a la Sección Menores. Porque el Hermano Juan gustaba ser puntual siempre. Porque el Hermano Juan era, como alguien dijo, una institución dentro del Colegio. Había nacido en Arequito, provincia de Santa Fe, el 21 de Diciembre de 1905, en un hogar que llegó a contar trece hijos. A los 14 años ingresó al Juniorado. ostentación.”
Y ha sido una gran verdad. Solamente lo podemos ver fotografiado con la Comunidad. Respecto al cumplimiento de la santa pobreza, los superiores saben que el Hermano Juan solicitaba religiosamente los permisos de regla. En los últimos años, algunos achaques le preocuparon bastante.

Muchas veces manifestó a su hermano Enrique la pena que lo afligía al pensar en su futuro. Y su futuro significaba cuando tuviera que dejar la sección Menores. Por eso no quería estar ausente jamás de su lugar de trabajo. Cuando caía enfermo, su mayor sufrimiento consistía en ver que otra persona ocupaba su lugar al frente de los Menores. Y podemos estar convencidos de que silenció muchos malestares por el motivo apuntado. Hoy el Hno. Juan Moine no está con nosotros, y, como decía al principio, esto por mucho tiempo nos parecerá un imposible. Estábamos acostumbrados a saber que frente a los Menores del colegio de Luján, estaba siempre él, sin tardanzas, sin ausencias, y convertido en el padre solícito de un grupo numeroso de niños, que veían en él a un Hermano Marista bueno, dispuesto siempre a lograr la felicidad de todos.

Pedimos a Dios, por intercesión de la Virgen de Luján, que tenga en la gloria a quien cumplió calladamente, durante 38 años, su deber de educador marista. Se nos fue calladamente, como había vivido. El martes, 10 de octubre, llegó la inundación con un ritmo arrollador. Cada uno de los Hermanos procuró poner a buen resguardo lo que veía en peligro.

Luján recibió al Hno. Juan en 1929, como celador de la sección Menores. Los años fueron pasando y muchas costumbres se convirtieron en tradiciones. Noche y día los Menores gozaron de la paternal vigilancia del Hno. Juan. En esto había que admirarlo. Sobre todo cuando sabíamos que dormía muy pocas horas, por haber dedicado tiempo de su descanso a quienes precisaban una atención especial. El Hermano Juan nos legó el ejemplo de varias virtu- des muy maristas. En primer lugar su amor a la santa pureza, virtud que cultivó con delicadeza suma en el trato con los niños que le estaban confiados. Luego la sencillez, que resulta encantadora en la vida de comunidad. Todos pudimos comprobar ese trato afable, tan natural en nuestro inolvidable cohermano. Cuando pedí una fotografía del H. Juan, alguien me dijo: “Difícilmente podrá conseguirla: el Hno. Juan huía de toda.

Él fue a su sede, y allí sufrió un derrame cerebral. Llevado al piso superior, se procuró reanimarlo. Todo fue inútil. En estado de extrema gravedad lo internamos en la Clínica Güemes de nuestra ciudad.Nueve días más tarde, y sin haber recobrado el conocimiento, entregó su alma a Dios. Eran las 11 del jueves 19 de octubre. Muchos amigos se hicieron presentes en la capilla del colegio en la tarde de ese día, y en la misa y sepelio llevados a cabo a las 10.30 del viernes 20. El puesto vacante será ocupado por el abnegado H. Mario Fusani, íntimo colaborador del cohermano desaparecido.

Hno. RAFAEL CORONELL:
Del mismo ejemplar de EdF., pág. 260, trascribimos. Es crónica del Escolasticado. La quincena del 9 al 22 de octubre ha sido marcada profundamente por el agua. (…) … del río Luján; entrada solemne y majestuosa a los viejos comedores y otras dependencias… Todo se sucedió rápidamente. (Menciona que los animales, incluidas las abejas, hubieron de ser trasladados.) …
El agua hacía su entrada majestuosa, el 10 por la noche, en la construcción nueva, salas de la comunidad y clase de quinto año, sin olvidar el chalet de los Padres Capellanes.

Éramos todos testigos de la crecida más grande del río Luján en el siglo XX. Un dato: en la cripta, el nivel de agua subió a 1,50 mts. Faltando cuatro dedos para alcanzar el oratorio y 6to. Año, sala donde instalamos el comedor. El Hno. Juan, como cada uno de los Hermanos, trató de salvar de su sección lo que pudiera. Estaba en la atención de un juego de su sección de Internos, cuando le sobrevino la pérdida de conocimiento. Hemipléjico, fue trasladado a la Clínica Güemes. Para ello, se lo colocó sobre un colchón. En andas, atravesaron las aguas, llevándolo a hombro, la explanada y jardín del mástil que precede la entrada. En el puente esperaba el Hno. John Berwick. En la ambulancia trasladaron al Hermano a la clínica.

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