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HNO. BAJULUS PLANCHER (BASILIO)

Nombre Civil: Bajulus Plancher Basilio.

Fecha de Nacimiento: 20/05/1789.

Lugar de Nacimiento: Francia.

Fecha de Profesión: 30/10/1905.

Fecha de Defunsión: 20/05/1789.

Agosto 1937, p. 361. En NUEVAS DEL HOGAR, el articulista nos hace una panorámica de las diversas labores que llevan entre manos los miembros de la Comunidad en Villa San José, de la cual es Superior el Hno. Bajulus. Leemos: “Infatigable el H. Director, con su ejemplo y asiduo trabajo, sin que le arredre la inclemencia del tiempo, ni el agua, ni el barro, especialmente ahora que luce unas primorosas botas”.

Diciembre 1941, pág. 20: “Anisacate. Ante todo es necesario darle un nombre oficial. Queda abierto el concurso, pudiendo remitir las propuestas al Rdo. Hno. Basilio, Director de los Hermanos Maristas, Hotel Richmond, Calle San Martín 26, Alta Gracia (F.C.C.A.)”. (Dirección provisoria). Encuéntrase allí, en la actualidad, una de las Comunidades más numerosas de la República: cerca de 25 Hermanos entre los del Distrito de Rosario y los nuestros”.

Septiembre 1943, pág. 13, en “Ensayo de Historia de la Provincia”, V Año 1905. INSTITUTO PERALTA RAMOS. “La ciudad de Mar del Plata fue fundada en 1873 por Don patricio Peralta Ramos, propietario en aquel entonces de grandes extensiones de terreno en el extremo S.E. de la provincia de Buenos Aires. La ciudad creció rápidamente, y ya a fines del siglo pasado era un próspero centro de atracción de veraneantes”.
El 30 de octubre de 1905 llegaban a Mar del Plata tres Hermanitos de María (los HH. Ignacio, Bajulus y Paulius), para iniciar una obra que debía desarrollarse magníficamente después de sortear las dificultades que el Señor le ha de colocar como fundamento de toda empresa de apostolado.

Diciembre 1943, p. 11: “El Hno. Basilio, Director de Villa Champagnat, ha debido pasar unos días internado en el hospital de Alta Gracia, afectado de una dolencia de la que aún no se ha repuesto enteramente”. Con esta novedad al año siguiente: “Villa Champagnat. Se ha suspendido temporalmente esta Comunidad. El Hno. Director ha pasado a Marcos Juárez, desde donde visitará periódicamente su finca, y los HH. Benitius y Rómulo Amadeo se reintegraron a su comunidad de la Villa San José”. En los destinos de 1945 encontramos conformada la comunidad. Director el Hno. Vital, y Bajulus vicedirector, y el Hno. Abel Adrián.

En julio de 1946, p. 65, de paso recordamos que era el administrador de la casa: “Contando con el marco de un espléndido día otoñal, celebramos la fiesta de San Basilio, titular del Rdo. H. Bajulus. El R. H. Maestro, al saludarlo en nombre de todos los moradores de Villa Champagnat, agradeció sus desvelos por cuanto a nuestro bienestar material se refiere”. Vean si no, en junio de 1947, p. 51: “22 de mayo. Nuestro ilustre chacarero, Hno. Basilio, está de parabienes: inicia en la fecha la cosecha de camotes y no son raros los ejemplares que alcanzan los 3 kgs.: un verdadero meloncito de Cantaloup”. En su celebración onomástica del 14 de junio de 1947, San Basilio, “hasta hubo unos versos del Padre Fernández, escritos especialmente para la oportunidad”. Ver julio 1947, p. 64.

Con la borrosidad propia del tiempo transcurrido (¡unos 56 años!), tengo recuerdo de un paseo que hicimos durante el Noviciado. Fuimos a Potrero Garay, lugar donde se estaba por levantar una localidad, Nueva América, a orillas de un lago artificial de 3600 hectáreas. Además de estos datos, varios otros de interés y, sobre todo, que el paseo obedeció a una iniciativa del Hno. Bajulus, los acabo de encontrar en Ecos de Familia, noviembre 1947, p. 113. Y nombra a tres señores quienes, con su amabilidad, hicieron posible nuestra bella jornada.

Setiembre 1949, p. 50, ¡qué reforestada en Villa Champagnat!: “Villa Champagnat. Gracias al Ing. Carlos F. Rodríguez Ghío, Adm. De Colonias y Tierras Fiscales del Embalse del Río III, y a pacientes gestiones del Hno. Bajulus, la flora de esta Villa se ha visto de repente acrecentada con 380 ejemplares de forestación, así distribuidos: 70 pinos adaptados a la zona; 70 eucaliptus también adaptados y de tipos distintos; 70 cipreses variados; 70 acacias melonoxilón; 50 tuyas variadas, y 50 aguaribayes. Para que el obsequio fuera completo, la Municipalidad de Alta Gracia nos cedió gratuitamente uno de sus camiones para su trasporte”.

Diciembre 1951, p. 78: Octubre 9. El R. P. Germán Remmele, Capellán del Hospital Central de Buenos Aires y protector de las Hermanas Terciarias Franciscanas, en búsqueda de un terreno para su instalación, se hospedó en nuestro Noviciado. Estando con nosotros, “se interesó por la salud del Hno. Bajulus, comprometiéndose a recomendarlo a varios amigos especialistas del Hospital Central. Con objeto de poder ser atendido más cómodamente, el R. H. Provincial llamó a Luján a nuestro abnegado hortelano a la Casa de la Sagrada Familia . Mientras los especialistas estudian su caso y procuran aplicar los remedios humanos, nosotros hacemos fuerza al Cielo con nuestras plegarias, para que la Ssma. Virgen nos lo devuelva pronto sano y rejuvenecido”. En esa misma fecha, una página después, la 79, en la crónica de la Escuela San Vicente: “Noviembre 1º. Recibimos la grata visita del querido Hno. Bajulus. Pasa el día con nosotros, ocasión que aprovechamos para celebrar cálida y filialmente su 72º cumpleaños”.

El año 1952 nos aporta la sorpresa de que no lo hallamos en la lista de obediencias. Recién aparece su nombre en la página 147 de octubre de tal año: “Villa Champagnat. Julio nos proporcionó unas cuantas y gratísimas visitas de Cohermanos: El 10 abre la serie el querido Hno. Bajulus, quien, por prescripción médica, viene a nuestra Villa para desalojar un catarro rebelde y prolongado”. En todo caso, terminados de revisar todos los números de ese año, no se ha encontrado su comunidad de incardinación. ¿Error de copia del linotipista, no salvado en número posterior…? El lector se serena al pasar a 1953: el Hno. Bajulus integra la comunidad de Ntra. Señora del Rosario.

Como corresponde, en el grupo destacado de Hermanos nos lo encontramos en la celebración del Te Deum en la Catedral de Buenos Aires el 25 de septiembre.
En setiembre del año áureo, entre los miembros presentes del segundo grupo fundador. Lo presidió el Excmo. Sr. Cardenal Primado Mons. Dr. Santiago L. Copello. Se puede encontrar la crónica completa en noviembre 1953, p. 257. En la página siguiente, preside la cabecera del almuerzo conmemorativo en la Casa de la Sagrada Familia, junto con los HH. Fredien, Paulius, Simeón, y Donatianus. El Hno. Veremundo presidió el almuerzo de camaradería en el Colegio M. Belgrano.

El día 26, en la celebración conjunta – Colegio y Villa –, en el izamiento de la enseña patria, los Hermanos Paulius, Frédien, Simeón y Bajulus acompañan al Hno. Veremundo. (Id. p. 262.)
Setiembre 1953, pág. 239, Días de nuestra Provincia: “Año 1905. (…) los Padres Lazaristas procedieron a cerrar su colegio de pago (calle Cochabamba), quedando libres, en consecuencia, los Hermanos que actuaban en él: HH. Adulphus, Sixto y Veremundo. Y como otros tres, los HH. Ignacio, Joseph – Perpétue y Jules Benjamin, habían llegado de Europa el 3 de febrero, se pudo pensar en una nueva fundación. Fue la de Mar del Plata. El 1º de noviembre los Hermanos tomaban la dirección del “Colegio de la Sagrada Familia”, con la presencia de 53 alumnos. Primer director: el Hno. Ignacio, secundado por los HH. Paulius y Bajulus. Ayudó con su generosidad la Sra. Isabel Elortondo de Ocampo”.

Al año siguiente, “para el 12 de junio tenían tomado pasaje de regreso, en el ‘Provence’, los queridos HH. Frédien y Bajulus, ausentes en Francia, en visita de familia. Confiaban arribar a Buenos Aires el día 29”. Julio 1954, pág. 356. Sí, llegaron en la fecha prevista. Ver agosto, pág. 376.
En la publicación serial “Días de nuestra Provincia”, sección III, leemos: “Año 1935. El Hno. Bajulus toma la dirección de la Villa San José”. Diciembre 1954, pág. 415. Años después, en agosto 1957, en Días de nuestra Provincia (IV), pág.128: “1941 (…) El 12 de marzo tomamos posesión de la actual Villa Champagnat, en La Bolsa (Alta Gracia). Primer Director, el Hno. Bajulus”.

En el número de diciembre 1959, pág. 334, se destacan cumpleaños de dos veteranos: el Hno. Bajulus, 80 años, y el Hno. José Santiago, 90. Noviembre 1º y 16, respectivamente… ‘ambos abuelos’. Y con 83 años, asistió a la cena de reencuentro de ex alumnos de la Escuela San Vicente, con los Hermanos, en la que también se intercambiaron ideas en torno de la vuelta de la congregación a hacerse responsable de dicho centro educativo. El encuentro tuvo lugar el 19 de junio. (Agosto 1963, p. 232).
En el número del mes siguiente, página 282, se traslada la crónica que el diario La Capital, de Mar del Plata, dedicara a la visita de cinco educadores maristas, con inclusión de foto. En esta muy simpática nota, no podían faltar los dos fundadores, vivientes entonces, del colegio marista marplatense, los HH. Paulius y Bajulus.

De nuestros Hermanos Fundadores, los HH. Paulius, Bajulus y Simeón fueron quienes vivieron los años del Distrito Marista Argentino (1903– 1920), los de la Provincia Marista Argentina (1920 – 1964), y participaron de la existencia de las dos nuevas provincias: Córdoba y Luján.
Diciembre 1964, p. 376: “En torno al tradicional asado, se reúnen en la Escuela San Vicente de Paúl, exprofesores y exalumnos para rememorar las viejas glorias de la institución. Son más de cien, acaudillados por su primer director, Hno. Bajulus”. En la misma página, un poco más abajo: “Dos micros del antiguo San Vicente de Paúl van a Luján a rendir cálido homenaje a los Hermanos Maristas, sus maestros, en la persona del Hno. Bajulus”.

Creo que nos hizo mucho bien a quienes estuvimos en la Escuela San Vicente poder rezar al Santo de los Pobres, justamente en una escuela en un barrio modesto y con internos también así, y pensando en que colegios nuestros albergaron la Conferencia Vicentina. La figura del Hno. Bajulus estaba muy unida a la imagen de esta hermosa escuela, no sólo por ser fundador. En su vida estuvo varias veces en ella, inclusive dirigiendo el taller de imprenta.
Luján, nº 5 de 1970, pág. 43. En la lista de Directores del Cgio. Sgdo. Corazón de Marcos Juárez, en nota leemos: “En el lapso junio/1911 a abril /1912 el H. Fernando estuvo en Europa (2º Noviciado), asumiendo la dirección del colegio, con carácter interino, el Hno. Bajulus”. El período completo del Hno. Fredien fue de 1908 a 1917 (sic).

Luján, diciembre 1968. Desde pág. 66 a 76, se desarrolla la sección 3ª de Historia de la Provincia . Se pasa texto de la fundación del centro marista de Mar del Plata, Escuela de la Sagrada Familia. Presentamos algunos párrafos más directamente concernientes a nuestro Hermano. Lo histórico general se podrá encontrar en la Historia de la Provincia. “Aceptada la nueva fundación por los Superiores Mayores de la Congregación, se hicieron cargo de la misma, con fecha 5.11.1905 , los HH. Ignacio (director), Bajulus y Paulius, con la presencia de unos 50 alumnos. Las clases se prolongaron ese año hasta el 15 de diciembre.

El Colegio de la Sagrada Familia se hallaba ubicado en la calle Nueve de Julio, entre Mitre y San Luis, a los pies de la loma de Santa Cecilia y en el lugar que hoy ocupa el ‘Hotel Roma’. El inmueble pertenecía al Sr. Juan B. Saffouret, quien percibía por su alquiler $ 200.- mensuales. (…) Los principios fueron penosos: falta de espacio para el alumnado y de comodidad para la comunidad, e incluso escasez de alimentos (los mismos Hermanos, como en los tiempos de Lavalla, se preparaban su frugal sustento).

El mayor inconveniente, que puso a prueba la paciencia de los buenos religiosos, fue la índole hostil de los alumnos, reacios a toda formación religiosa; hasta tal punto que el Cura Párroco recomendó a los Hermanos el no multiplicar desde el principio los actos religiosos e ir conquistando lentamente aquel elemento rebelde”. (En nota se explica que esa modalidad de los alumnos se debe en gran parte por su procedencia, en su gran mayoría, de hogares socialistas y alérgicos a la religión). Y la nota finaliza con este párrafo: “Una graciosa anécdota, referida por el Hno. Bajulus, nos dará cuenta de esta situación: “Cierto día el joven Director encontró entre la correspondencia un diarucho local intitulado ‘E pur si muove’. En él se publicaba un artículo previniendo a la población ‘contra ciertos frailes expulsados de Francia y que se habían establecido en la ciudad’. Atemorizado el Hno. Director, acudió al Cura Párroco, el cual lo tranquilizó diciéndole: ‘Déjelos por mi cuenta, que yo me entenderé con ellos…’”

La perseverancia y el tacto de los Hermanos, que siguieron con fidelidad la sabia orientación del Padre Cabanillas, conquistó de modo sorprendente al alumnado, que ya parecía otro al iniciar el curso de 1906.
El número de alumnos que terminó el curso de 1905 fue de 53. En los cursos siguientes se fueron multiplicando, hasta el punto de no poder recibir uno más. Entonces se pensó en alquilar un local más amplio, verificándose el traslado en 1909”.

Fallecido el 10 de enero de 1967, en Ecos de Familia, marzo de ese año, está la nota necrológica, pág. 121 – 122. Sin lugar a dudas, su autor es el Hno. Roberto González.

+ Hno. Bajulus
Lo conocíamos bajo el nombre de Hermano Basilio. Expatriado voluntariamente de su amada Francia, por efecto de las impías leyes de 1903, llegó a nuestras playas integrando el segundo grupo de Hermanos fundadores de la obra marista en la Argentina.
Tiempos difíciles aquellos, con un idioma extranjero por aprender, sin recursos ni reservas, y en lo que todo estaba por hacerse. Sin embargo, igual que el primer puñado de valientes también los del segundo dieron lo mejor de sí, poniendo tanta inteligencia, voluntad y perseverancia en la acción, que a los pocos años podían ver sólidamente establecidos los dos primeros colegios maristas de Luján y Mar del Plata.

Al Hno. Basilio tocóle en suerte, en 1907, La Plata con la que, andando el tiempo, iba a ser próspera Escuela de Artes y Oficios San Vicente de Paúl. Fue aquí, puede decirse, donde dejó la huella más profunda de su paso por tierra argentina. En efecto, gracias a su espíritu emprendedor, unido a una voluntad que no sabía de obstáculos, logró montar una escuela de oficios modelo, sobre todo en la sección imprenta, que en la década del 20 era ya considerada como una de las más importantes de la capital bonaerense. Paralelamente con esta tarea de organización y dirección, el Hno. Basilio no perdía de vista que su función principal era la de ser un buen catequista, como pide el Padre Fundador de todos sus Hermanos.
Quien esto escribe recuerda todavía, y no sin cierta emoción, sus catecismos sembrados de anécdotas y ejemplos – que tanto gustaban a los chicos de entonces-, su catequesis mariana del sábado- encendida de amor a la Virgen-, y muy particularmente su explicación del evangelio de los domingos, que él sabía exponer con tal maestría personal, que se ganaba por completo la atención de su joven auditorio.

El Hno. Basilio era devotísimo de la Virgen, viviendo algo así como una noble obsesión por inculcar a todos un amor y confianza sin límites en la Madre de Dios. Del éxito de su apostolado mariano puede dar fe, por ejemplo, el hecho de que en la Escuela San Vicente había alumnos internos que solían rezar en privado, cual si fueran juniores, un segundo y tercer rosario mientras iban en fila, de camino a las aulas, capilla, comedor o dormitorio. Otra nota característica del querido difunto, por esta época, era su celo por el reclutamiento vocacional. Rezaba, hacía rezar y pedía sacrificios a sus alumnos, con la intención explícita de que el Señor se sirviera suscitar de entre ellos alguna buena vocación para el seminario o la vida religiosa. Y la verdad que sus ruegos fueron escuchados, pues tuvo la dicha de ver a varios de aquellos chicos de 13 – 14 años encaminarse un día al seminario o a nuestras casas de formación.

Una última preocupación del Hno. Basilio era la de entusiasmar a sus discípulos por la comunión frecuente, y aun diaria, como aconsejaba San Pío X, a quien él había tenido la honra de conocer directamente. Ponía particular énfasis a favor de la comunión reparadora de los primeros viernes, día éste muy esperado en la Escuela, pues tenía siempre un aire de fiesta muy grato a los alumnos. Luego de haber ocupado la dirección de la Escuela San Vicente durante varios períodos, en 1935 lo vemos al frente de la Casa Provincial de Luján, donde, en seis años, su savoir – faire contribuyó no poco al embellecimiento de ese paraíso de ensueño que es la actual Villa San José.
Y llegamos a marzo de 1941, cuando los Superiores confían al Hno. Basilio la fundación de Alta Gracia, con miras a establecer allí el Noviciado sobre el rio Anizacate. También aquí supo prodigarse sin medida, conforme era su estilo de vida, y puso en poco tiempo las bases firmes de lo que hoy en día es la hermosa Villa Champagnat. Después vinieron los años del llamado a sosiego, pues la edad, por un lado, y los achaques, por otro, fueron forzando el acatamiento y aceptación de la penosa ley del olvido, del retiro a cuarteles de invierno…

Hasta que un día del último enero, al llegar a Luján para el retiro anual, nos encontramos con un Hno. Basilio desconocido: estaba demacrado, torpe en el paso y sin fuerzas casi para hablar.

Unos días más, y el lunes 8 guardaba cama definitivamente, imposibilitado ya para un esfuerzo físico, pues el corazón se negaba a cumplir con el ritmo normal de sus latidos. El 10, a eso del mediodía, y estando a visitarle el Padre Policarpo, quiso confesarse con él, como quien desea prepararse más prolijamente para el gran salto del tiempo a la eternidad. Y aunque la vida se le iba apagando sin remedio, lentamente, cual lámpara sin aceite, el querido enfermo lograba conservar íntegra todavía su lucidez mental, a juzgar por las palabras que cambió con el Hno. Rogel minutos antes de expirar. El deceso se produjo a las 15:25 Hs., con serena dignidad y belleza, según era de esperar en este fiel siervo del Señor.

El Hno. Basilio contaba 88 años de edad y 62 de vida religiosa.

¡Cum Matre in gloria sit!

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